EL ALFÉIZAR
Hubo un tiempo que las casas se alzaban con sólidos muros de protección exterior, de tal modo que, a más de proteger la vivienda de las inclemencias externas, calor sobre todo, hacían valer sus útiles para mostrar lo práctico que resultaba tener ventanas al exterior. Era el caso del alféizar, un sencillo elemento en una habitación con vistas, que la hacía más atractiva, algo así como más deseada, hasta el punto de referir la habitación del hotel, al menos con alféizar, si no era posible la terraza o el balcón. Las plantas bajas de los edificios eran habitables, quiero decir que vivía una familia y si los balconcillos no frecuentaban la fachada, sí lo hacían las ventanas, menos los grandes ventanales tan propios de la construcción renacentista y barroca; en ellos predominaban los hierros de forja con volutas y adornos que dejaban constancia de la importancia de los inquilinos de la vivienda. Ma...