TEORÍA HELIOCÉNTRICA, NI MOROS NI CRISTIANOS
¡Válgame Dios! –dijo Sancho-. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza? Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes. Es sabido o, al menos a nadie debe extrañar, que la agricultura proporciona un considerable número de gurús, sí, esas personas que se atreven a concluir tras observar un fenómeno. Algunos dicen: “observo …, lueg...